Publicidad en ChatGPT: claves para entender el nuevo modelo de monetización de la IA generativa

OpenAI ha confirmado que ChatGPT empezará a mostrar anuncios en las cuentas gratuitas y en el nuevo plan Go. Este movimiento marca un antes y un después en cómo se monetizan los asistentes de IA generativa a escala masiva. Este cambio abre un nuevo frente para el marketing digital. Pero también amplifica las dudas sobre privacidad, sesgos y el impacto de la publicidad en cómo las personas piensan y toman decisiones.​

Qué ha anunciado OpenAI exactamente

OpenAI empezará a probar anuncios “en las próximas semanas” en Estados Unidos para usuarios mayores de 18 años que utilicen ChatGPT en los planes Gratis y ChatGPT Go.​

Los anuncios aparecerán cuando haya un producto o servicio relevante respecto a la conversación. Se moestrarán al final de las respuestas, en módulos separados y claramente etiquetados como contenido patrocinado.​

Los planes ChatGPT Plus, Pro, Business y Enterprise seguirán siendo sin anuncios. ChatGPT Go se posiciona como una suscripción intermedia (unos 8 dólares en EE. UU. y 9,99 € en España) con más límites de uso, pero con publicidad.​

OpenAI enmarca esta decisión como una vía para “ampliar el acceso” a la IA manteniendo un nivel gratuito y otro de bajo coste, financiados en parte por ingresos publicitarios.​

¿Cómo funcionarán los anuncios dentro de ChatGPT?

Los primeros formatos de anuncios aparecerán como bloques patrocinados al pie de la respuesta. No se mezclarán con el texto “orgánico” del modelo. Y habrá opciones para ver por qué se muestra ese anuncio y para descartarlo si no nos interesa.​ 

Imagen con un mock up de cómo será ChatGPT con publicidad dentro de la conversación

Fuente: Nuestro enfoque en materia de anuncios y la ampliación del acceso a ChatGPT – OpenAI, enero 2026

La segmentación partirá del contexto de la conversación (p. ej., planificación de un viaje, búsqueda de herramientas de marketing, etc.). Y se combinará con algunos datos de personalización que el usuario puede desactivar para la publicidad.​

OpenAI promete que los anunciantes no podrán acceder a las conversaciones ni a datos personales identificables. También que los chats no se venderán a terceros, algo que la propia compañía enfatiza para diferenciarse de la lógica de las redes sociales tradicionales.​

Además, la empresa asegura que se evitarán anuncios en temas sensibles o regulados (salud, salud mental, política). Y que no se servirán anuncios a usuarios menores de 18 años o que indiquen que no quieren ver publicidad en las pruebas.​

Las promesas de OpenAI: acceso, privacidad y “no intrusividad”

En su nota oficial, OpenAI articula 5 principios clave para su estrategia publicitaria: misión, independencia de respuestas, privacidad, control del usuario y visión de largo plazo.​

Anuncio de OpenAI con los 5 principios clave en materia de publicidad en ChatGPT

Fuente: @OpenAI on X – OpenAI, enero 2026

  • Independencia: los anuncios no influirán en el contenido de la respuesta. La prioridad declarada es que el modelo responda en función de lo que sea “objetivamente útil”. La publicidad quedará separada a nivel visual y funcional.​
  • Privacidad: la compañía insiste en que las conversaciones permanecerán privadas frente a los anunciantes y que no venderá datos. También dice que se podrá desactivar la personalización específica para publicidad y borrar los datos usados para ese fin.​
  • Control: OpenAI promete mantener siempre al menos un nivel de pago sin anuncios. De esta forma, quien quiera una experiencia completamente libre de publicidad, podrá seguir accediendo a ella mediante suscripción.​

Según escribe Fidji Simo, CEO de aplicaciones de Open AI en la nota de prensa publicada para anunciar la introducción de publicidad en ChatGPT: 

“Las personas confían en ChatGPT para tareas importantes y personales. Por eso, al introducir anuncios, es fundamental preservar aquello que ha hecho valioso a ChatGPT desde el principio. Esto significa que puedes confiar en que las respuestas de ChatGPT se basan en lo que es objetivamente útil y nunca en la publicidad.”

Preocupaciones de expertos: manipulación y sesgos

Para parte de la comunidad académica y de expertos en seguridad, la combinación de IA conversacional y publicidad no es una simple evolución del modelo de negocio, sino un riesgo cualitativamente distinto al de las redes sociales.​

Investigadores como Bruce Schneier y Nathan Sanders alertan de que la IA conversacional puede influir de forma más sutil en la forma de pensar, los patrones de gasto y hasta en creencias personales. Esto se debería a que responde a preguntas concretas y acompaña procesos de decisión mucho más íntimos que un feed de contenidos estáticos.​

El problema, señalan, no es la tecnología en sí, sino las prioridades corporativas: cuando el incentivo dominante es maximizar ingresos publicitarios, el riesgo es que el diseño de la experiencia se optimice para captar datos, atención e influencia, reproduciendo –y probablemente amplificando– las dinámicas ya vistas en redes sociales.​

Expertos en innovación como Enrique Dans advierten de que un chatbot con el que se conversa a diario puede convertirse en “una máquina de capturar datos” mucho más potente que cualquier plataforma social, si el modelo de monetización empuja en esa dirección.​

¿Por qué OpenAI apuesta por la publicidad ahora?

Sam Altman, CEO de OpenAI, lleva años diciendo que veía los anuncios en ChatGPT como el último recurso:

La combinación de anuncios e IA me resulta particularmente inquietante. Considero que los anuncios serán nuestro último recurso como modelo de negocio.

Así lo expresó durante un evento celebrado en la Universidad de Harvard en mayo de 2024. ¿Qué ha pasado desde entonces?

El giro hacia la publicidad se produce en un contexto de fuerte presión económica. OpenAI ha comprometido un gasto estimado de 1,2 billones de euros (1,4 trillones de dólares) en infraestructura de IA hasta 2033. Por otro lado, todavía no ha alcanzado beneficios y no espera hacerlo hasta, al menos, la próxima década.​

ChatGPT suma ya en torno a 800 millones de usuarios activos semanales, la mayoría gratuitos, una escala que históricamente ha desencadenado modelos basados en publicidad en otros grandes servicios de internet.​

La magnitud de la inversión y la presión competitiva de Google Gemini, Copilot de Microsoft y otros actores hacen que la vía publicitaria sea difícil de evitar.​

En paralelo, la compañía lanza y refuerza un abanico de suscripciones (Go, Plus, Pro, Business, Enterprise) con distintas funcionalidades y sin anuncios, buscando un modelo de ingresos diversificado donde la publicidad sea un pilar más, pero no el único.​

OpenAI introduce los anuncios en ChatGPT

¿Qué implica esto para usuarios y marcas?

Para los usuarios finales, el impacto dependerá de dos factores: cómo se integren los anuncios en la experiencia conversacional y hasta qué punto se respeten de verdad la privacidad y la neutralidad de las respuestas. Si la publicidad se mantiene claramente separada del contenido generado por el modelo y el usuario conserva control sobre sus datos y preferencias, la percepción será muy distinta a la de un sistema opaco que prioriza el rendimiento publicitario.​

Para las marcas, la entrada de anuncios en ChatGPT abre un nuevo canal con un nivel de intención y contexto difícil de encontrar en otros soportes digitales. No se trata solo de “impactar” a un usuario, sino de aparecer como opción relevante justo cuando está formulando una duda, comparando alternativas o avanzando en una decisión de compra dentro de la conversación.​

En esta primera fase, la principal palanca de optimización será la relevancia contextual:

  • Trabajar a fondo el SEO conversacional (qué prompts usan realmente tus buyer personas, cómo formulan problemas y objeciones) para alinear mensajes, contenidos y creatividades con ese lenguaje real.​
  • Conectar inventario y fichas de producto con descripciones claras, estructuradas y actualizadas, que faciliten a los sistemas de IA entender en qué casos tiene sentido mostrar tu marca como opción patrocinada.​
  • Cuidar la coherencia entre anuncio y experiencia de destino (landing, demo, prueba gratuita, etc.). En un entorno tan inmediato como el chat, cualquier fricción posterior se percibe como una ruptura de la promesa inicial.​

A medida que OpenAI desarrolle formatos más interactivos, las marcas podrán experimentar con journeys completos dentro del propio chat, lo que exigirá creatividades pensadas para el diálogo y no solo para el clic. En ese escenario, quienes mejor entiendan cómo “conversar” con sus audiencias, y no solo cómo impactarlas, tendrán ventaja para ganar visibilidad y rendimiento en los anuncios de ChatGPT.​